31-05-07. Parque Nacional Abel Tasman 31 Mayo 2007
Posted by Jorge y Laura in Abel Tasman National Park, Nueva Zelanda.trackback
Llegamos la noche anterior a eso de las 18:30 h a Marahau, un pueblecito muy pequeño donde nos alojamos, junto al Parque Nacional de Abel Tasman, en el que pasamos dos noches. Al llegar estaba todo oscuro, aunque la luna llena nos dejó ver que Robert, el dueño del hotel donde nos quedamos (Ocean View Chalets), supo lo que hacía cuando dejó Alemania hace 20 años para instalarse aquí con su familia y llevar una vida más tranquila (tiene pinta de auténtico hippie). Nos alojamos en un chalet de madera, sobre una colina que mira al mar. Vamos, para quedarse. Encima, estamos solos en el hotel.
Cenamos en Motueka, el pueblo más cercano en el que hay algo abierto (ésta es una zona que es destino de vacaciones de verano para muchos neozelandeses, y ahora estamos en otoño aquí). Al día siguiente -hoy- no había que madrugar. El sitio en el que cenamos, The Gothic Gourmet, es curioso: fue una iglesia metodista. Cuando los metodistas se quedaron sin pasta para seguir construyéndola, se la vendieron a los presbiterianos. Éstos, en 1.987, la vendieron y ahora es un restaurante. Lo elegimos por tener “stonegrill”, algo que probamos en nuestra última noche en Rotorua, justo después de escribir aquí, y que nos gustó mucho. Se trata de carne a la piedra. Tomamos de ciervo y ternera. La verdad es que creo que nunca habíamos tomado una carne de tan buena calidad y puede que sea porque aquí la ganadería es extensiva y, según nos han comentado, por la calidad de sus pastos, ricos en tréboles.
El plan de hoy era conocer el Parque Nacional de Abel Tasman en kayak, en barco de motor y caminando. Hemos contratado la excursión completa con “Abel Tasman Kayaks” (http://www.kayaktours.co.nz). Abel Tasman es el parque nacional más pequeño de NZ, pero no por eso quisimos dejarlo de lado, y lo cierto es que la elección fue muy acertada, en parte gracias al buen tiempo que hemos tenido hoy.
En primer lugar, hemos hecho kayak casi tres horas, con nuestro guia, Jarred, un chaval neozelandés bastante majo. Hemos tenido mucha suerte, no sólo por el buen tiempo, sino porque estábamos nosotros solos con él, hoy no tenían más clientes, vamos, una excursión en kayak privada por el precio de una de grupo. La verdad es que ha resultado más fácil de lo que esperábamos (aunque igual mañana no nos podemos mover de las agujetas).
Hemos bordeado la costa, viendo las distintas calas del parque nacional. En verano suele estar lleno de barcos, kayaks, etc, pero hoy ha sido un día de otoño con un sol espléndido y el mar en calma, sin nadie… creo que al guía no le ha importado trabajar. Hemos parado en Appletree Bay, una playita del parque nacional, a tomar un café (el guía llevaba de todo: termo, café, galletas… ¡gran idea!) y hemos vuelto a la playa de Marahau, de la que partimos. En total, unos 5 km remando, quizás algo más.
Una vez de vuelta en las instalaciones de los kayaks, y tras quitarnos los “modelitos” que llevábamos (traje de neopreno, una especie de faldón, etc.) hemos cogido el barco (water taxi), que nos ha llevado mucho más allá de la playa a la que fuimos remando. Hemos pasado por varias islas que pertenecen al parque marítimo que a su vez es parte del P.N. Abel Tasman. En uno de los islotes había una colonia de focas…
aunque nada que ver con la que vimos en Ohau Point ayer. Durante el trayecto hemos visto formaciones rocosas bastante curiosas y playas preciosas. Daban ganas de bañarse, de verdad, pero el agua está bastante fría en otoño, seguro que quien venga aquí en diciembre se dará unos cuanto baños, aunque nos han contado que en verano aquí hay mucho turista e igual no nos gustaría tanto.
Nos han dejado en una playita, desde la que hemos caminado una media hora hasta otra en la que el “taxista” nos ha recogido para dejarnos de vuelta en la playa de Marahau. Hemos atravesado una zona de bosque entre ambas playas. En verano el paseo es más largo, pero en esta epoca del año anochece antes y es más breve (una pena, ¡pero no se puede tener todo!). Pero el parque nos ha encantado, no me extraña que sea el destino de muchos neozelandeses: bosque, playas de arena blanca o dorada, agua tr
ansparente y templada (hoy estaba a unos 15 ºC, aunque en verano está a unos 20 ºC), paseos hasta de varios días por el parque… Para estos paseos puedes pernoctar bien en tu tienda de campaña (hay zonas delimitadas para ello, donde también hay recintos para cocinar, lavabos…) o bien en pequeñas cabañas que hay que reservar. Hay zonas que hay que esperar a que baje la marea para cruzarlas, pero los mapas son bastante completo, la verdad.
Como era pronto, y según habiamos planeado, nos hemos tomado unas cervecitas en nuestra habitación-chalet, y nos hemos venido a Motueka a contaros qué tal vamos y a cenar, ¡¡que aprieta el hambre!!
Vamos a ver qué encontramos para cenar, aunque nos hemos quedado con las ganas de probar el resto del menú de The Gothic. Igual acabamos allí de nuevo, ya veremos…
Ya nos contaréis si habéis tenido agujetas después de haber hecho kayak. El dolor de las agujetas, según mis médicos, se quita con cerveza. Así que ya sabéis…¡venga lingotazos!
Hala, a seguir divirtiédose, que nos dáis sana envidia.
Besos
Papá
que guai!!! cada dia nos dais mas envidia,vaya casita de madera…mmm que pinta. vaya fotos, sobretodo esa vista de color lilosa…azulada… aprovechar al máximo. creo que nuestra quedada de 3-4 dias, se va a hacer corta para ver todas las fotos con sus respectivas explicaciones. adeuuuuuuuuuu
Ánimo que desde aquí os apoyamos en estos duros momentos!!!!!!
pero qué envidia…..
El dolor de las agujetas nos lo hemos quitado con cervecitas, papa, tranquilo… y con algun vinito de aqui, que son riquisimos