03-06-07. Franz Josef y Wanaka 5 Junio 2007
Posted by Jorge y Laura in Franz Josef Glacier y Fox Glacier, Nueva Zelanda, Wanaka y Queenstown.trackback
Hoy ha amanecido completamente despejado y hemos podido hacer heli-hike. Qué suerte, porque dan mal tiempo otra vez para los próximos 4 días y habría sido una pena perdérselo, sin duda ha sido de lo mejor del viaje hasta ahora.
Nos ha encantado el heli-hike, nunca habíamos ido en helicóptero y es muy emocionante. Además, ver toda la zona desde el aire hace que seas consciente aun más de la belleza del entorno de los glaciares.
La parte de caminar sobre el hielo también estuvo muy bien. Es muy diferente a la de la ruta de ayer. Hoy ha sido en una zona más alta del glaciar, el hielo era más limpio y más azul por el buen día que ha habido.
El guía de hoy era, además, muy bueno, no como el borde de ayer, que nos recordaba a los típicos monitores de esquí de Europa, con su aire chulesco, mirándonos como diciendo “pobrecitos, qué torpes sois”. Si contrato una visita guiada, es porque necesito que me enseñes, capullo. Es la misma empresa, The Helicopter Line (http://www.helicopter.co.nz), pero es cuestión de tener suerte con quien te toque.
Sales desde un helipuerto que hay justo detrás de la calle principal de Franz Josef. El vuelo dura unos 10 minutos en total y vale la pena. Ves toda la zona desde arriba. Por ejemplo, percibes mucho mejor los cauces de los ríos que se forman con el deshielo o cada vez que llueve y que prácticamente desaparecen cuando el día está despejado.
También te das cuenta de lo cerca que está el Mar de Tasman, a unos 19 km, que es lo que hace a este glaciar único en el mundo. Hay que tener en cuenta que el pueblo de Franz Josef tan sólo está a 240 m sobre el nivel del mar. También se trata de uno de los pocos glaciares en el mundo que se están avanzando, unos 70 cm al día, aunque no siempre ha sido así. Entre los años 1.940 y 1.980 experimentó un retroceso enorme, que se aprecia en las fotos de los años 40.
Impresiona verlas una vez que lo has vistado en su situación actual. Desde 1.984 ha comenzado a crecer lentamente. Se supone que hace unos 10.000 – 15.000 años el glaciar llegaba hasta el mar. Eso sí debía ser realmente impresionante.
El helicóptero da varias vueltas por el glaciar antes de posarse en el hielo.
Una vez en tierra, comienzas una ruta no predefinida, sobre todo después de tantos días de mal tiempo. Hay que tener en cuenta que el glaciar está “vivo”, se mueve todos los días y dependes de la pericia del guía para encontrar cuevas de hielo azul, desfiladeros de hielo, etc. Hay que vivir esto para saber lo qúe es, cuesta explicarlo, esa sensación de estar rodea
do de enorme masas de hielo en un día completamente despejado. La verdad es que nuestro guía se desenvolvía bastante bien buscando y sus explicaciones eran bastante buenas. También no dio buenos consejos sobre el manejo de los crampones y el piolet, lo que nos será muy útil en otros lugares.
Otra de las cosas curiosas que nos contó el guía es el origen maorí del nombre del glaciar, “Hinehukatere”, que tiene su origen en una leyenda. A Hinehukatere le encantaba escalar las montañas y convenció a Tawe, su amante, para que escalase con ella. Tawe tenía menos experiencia como escalador que Hinehukatere pero le gustaba la idea de acompañarla, hasta que una avalancha acabó con la vida de Tawe.
Hinehukatere comenzó a llorar desconsoladamente y sus lágrimas fluyeron por las montañas y se congelaron, formando el actual glaciar.
Después de unas tres horas de excursión, regresamos en helicóptero a Franz Josef. Esta vez el vuelo fue más corto, más directo al helipuerto.
Terminamos sobre las 14:30 h y ya nos pusimos de camino a Wanaka, donde teníamos previsto pasar la noche.
Por el camino paramos sólo en Knight’s Point, lugar famoso por sus vistas de la costa. Una vez que pasamos Haast, nos adentramos hacia el interior y el paisaje cambió completamente, pasando a ser de alta montaña, más seco pero espectacular por los tonos ocres y marrones, contrastando con el blanco de las cimas de las montañas y los rápidos de los ríos que íbamos atravesando.
En la parte final del viaje se rodean los lagos Hawea y Wanaka, en torno a los que hay pequeños pueblos de veraneo.
Llegamos a Wanaka a la hora de cenar, sobre als 18:30 h. Cenamos carnes tipicas de NZ (ciervo y cordero) y un postre de chocolate negro y blanco muy rico.
¡¡¡por fin lo fuisteis en helicóptero!!!!lo bueno se hace esperar, ¿verdad? quedan estas fotos pendientes por ver eh! que tienen que ser, super espectaculares, desde las alturas…